FUERA DE JUEGO
Según el cristal con que se mire
Cuentan que las gigantescas factorías de las tecnologías inteligentes surgieron en garajes de suburbios estadounidenses. Aquí podemos decir con orgullo que en una ferretería de Camponaraya se fraguó el germen cristalero de la compañía que ha manufacturado los vitrales de la cúpula aupada al cielo de la cristiandad.
La bendición por parte del Papa de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia fue ayer un acontecimiento planetario, porque Antonio Gaudí se ha convertido en una marca de éxito que, como suele ser habitual, crece envuelta en una enorme contradicción.
El creador de Reus, que pisó Astorga y León siendo joven, ideó genialidades desde esa humildad que le llevó a sufrir un accidente mortal en las calles entre personas que le ignoraban pensando que era un mendigo. Aún duró unos días. Pero después, en pocas horas, como ocurrió con el Maestro que guiaba como a pocos cada acción de su vida, fue aupado al cielo de los mitos por una ciudad que lo resucitó para la historia en un funeral multitudinario. Sus restos permanecen desde entonces en la cripta, mientras la sana obstinación de los barceloneses ha logrado elevar su soñado templo expiatorio.
En estos momentos, Tvitec prepara una gran ampliación de sus hornos para seguir acristalando los edificios más singulares por todo el Planeta. Es una historia de éxito, pero no es la única. Está en El Bayo de Cubillos, el polígono que nació mellizo al de Villadangos del Páramo, pero no ha tenido el mismo trato.
Mirando el periódico esta misma semana se ven proyectos industriales en marcha o creciendo a los que no se hace justicia quizá por ese victimismo que se alimenta del cuanto peor mejor. En Vidanes, Toral de los Vados, La Robla... Por eso, siendo justos, las cosas dependen del color del cristal con que se miren. Pero Tvitec también sirve de ejemplo del dramático ritmo —casi como las obras de la Sagrada Familia— al que avanzan las cosas y además marcadas por los tiempos políticos. Hizo falta una campaña de las autonómicas para que se desbloquease su aval.
Por lo demás, pocas novedades. Como dice la sabiduría popular, en España la gente siempre anda detrás de los curas, unas veces con velas y otras con palos.