Diario de León

Cuerpo a tierra

Antonio Manilla

Antonio Manilla

Fiestas de todos

Creado:

Actualizado:

Igual que los ascensos a Segunda de la Cultural siempre cumplen el protocolo, un año después, de coquetear con el regreso a las alcantarillas del descenso, en las fiestas patronales de nuestra ciudad también existe una certeza incuestionable, más allá de quien gobierne en Poridad y del responsable de festejos, con los conciertos que se programan por San Juan: siempre se oye mejor música en la pista de los coches de choque que en los susodichos conciertos. Es posible, incluso, que también se oiga en las discotecas móviles donde se pinchan temas libres de derechos de autor. No decimos que suceda con absolutamente todos los conciertos —ni siquiera con todas las pistas de coches de choque—, pero sí con bastantes que casi llegan a muchos y por esa miaja de que no hay regla sin excepción no son todos.

Se invoca a la necesidad del «mainstream», al programar al prorrateo o para el gusto de todos los públicos, lo cual quiere decir de la mayoría, que igual tampoco es tan melómana y pace en las radio-fórmulas comerciales o propagandísticas. Bien está, democráticamente interpretado, ese afán populachero. Pero algún concierto de postín o de ciudad grande se echa a faltar. Escuchando a la concejala del ramo, parece un problema de no sencilla solución, que el curso pasado explicó con la «teoría del caché de los grupos que tocan temas compuestos por ellos mismos», la cual postula que los grandes conjuntos musicales no quieren firmar conciertos gratuitos ni tocar en plazas públicas: su política de artistas sería que la gente pague una entrada. Debe de ser un brote neoalgo a favor de la libre competencia o una gazmoña fiebre de prestigio, porque ya hemos visto suspensiones de conciertos por falta de un aforo mínimo, aunque se disfracen de alguna otra contingencia. No sé, igual las bandas de cierta altura creen que la España vacía es Madrid. La otra posibilidad es que la concejala no nos lo haya dicho todo. Sería una insensatez por su parte, ahora que gracias a internet se pueden saber las actuaciones de cualquier ciudad de nuestro rango y quizá desbaratar esa teoría suya del caché de los grupos que no vienen aquí y sí van a otros sitios, tocan en abierto e incluso en las plazas de todos que antes lo eran de toros.

tracking