CORNADA DE LOBO
Ayuso eclipsada
Qué negocios no habrá iluminado la oscuridad que nos prometió este eclipse de hoy. Nadie se privó de vender al tanto y al cuento. No hubo casa rural sin asegurar que desde su patio se verá el fenómeno en technicolor, con tapitas y burbujas mientras el derredor ilustrará el momento con sinfonía de cabras y vacas preguntándose con balidos y mujidos por qué no vienen a ordeñarlas si ya está cayendo la noche. Todos se disputaron el punto más idóneo... y la montaña arguyó lo de estar a más altura como si 200 o 300 mts. menos hicieran más próxima esa Luna que está a 384.000 kilómetros. Por cierto, ¿pusiste velas de media libra a san Periquín del Destello y a la Virgen de los Esparavanes, reina y madre del pueblo cazurro, para que el humo o las nubes no acudan hoy a la cita y aborten la contemplación, mientras los cinco lugares leoneses recomendados para la observación aún discuten cuál es el mejor entre ellos (Boñar, La Pola de Gordón, Matallana de Torío, Villamanín y Valdelugueros), porque la NASAnet indicó el castillo de Ponferrada como lo idóneo, aunque aquí se ignora que también eligió el deshabitado Villalibado burgalés.
El negocio estuvo en las gafas y el fragor publicitario inundó orejas ofreciéndose homologadas y, aún así, seis marcas se retiraron de la venta. Se alerta de las graves lesiones oculares si se contempla el eclipse con radiografías, cristales ahumados, filtros caseros o gafas de sol. Ni siquiera valen las de soldador. No recuerdo de crío tanta trágica advertencia. Un cristal bien ahumado con una vela nos valió para ver los dos únicos eclipses que recuerdo; y ninguno total. Y finalmente están los mitos y los miedos seculares que acarrea el fenómeno, los peligros para las embarazadas por sobarlas un sol ciego, los daños en alimentos, la leche cortada, las guerras que invoca, los dioses que reburdian, los monstruos que devoran... Cuenta Bernardino de Sahagún que, ante un eclipse, los mexicas sacrificaban niños a mano salva. ¿Y qué hacer después con esas gafas?... Pues guárdalas para ver el eclipse de Isabel Ayuso tapada por la luna Cayetana y la sombra de Aznar (baibai, muñeca).