La España vaciada no necesita promesas: necesita servicios, oportunidades y futuro
El verano de 2026 ha comenzado de forma complicada en nuestro pueblo y en la comarca de Luna.
A principios de julio sufrimos un incendio cercano a la AP-66. El corte de la CL-626 dificultó el acceso durante días, afectando a vecinos, visitantes y al turismo, además del humo y la contaminación. Poco después, una avería en las telecomunicaciones e Internet nos dejará prácticamente aislados hasta aproximadamente el día 20. No es solo no poder usar Internet: es no poder comunicarnos ni estar informados. Incluso hubo situaciones médicas graves en las que vecinos tuvieron que desplazarse para obtener información. Y entonces cabe preguntarse: ¿qué futuro queremos para nuestros pueblos? No basta con lamentar la despoblación. Hay que dotar a la España vaciada de servicios, comunicaciones, infraestructuras y oportunidades. No se puede pedir a la gente que viva o emprenda aquí sin telecomunicaciones fiables, buenos accesos o servicios básicos. Nuestros pueblos tienen mucho que ofrecer: patrimonio natural, ganadería, turismo y, sobre todo, personas que quieren quedarse y merecen las mismas oportunidades. Por eso reclamamos la implicación de empresas y administraciones. La España rural no puede quedar al margen. Desde Rabanal de Luna queremos seguir siendo un pueblo vivo, con futuro, donde los vecinos puedan quedarse, los jóvenes no tengan que irse y quienes nos visitan disfruten con garantías. Nuestros pueblos no están vacíos: están llenos de vida. Solo necesitan que las administraciones y empresas estén a la altura. Y desde Rabanal de Luna seguiremos trabajando y reclamándolo.