EL MIRADOR
¿Pasa algo en Ceuta?
Vuelvo de vacaciones en estado de máxima confusión. El 1 de agosto, dos días después de la entrada masiva de migrantes en Ceuta, el ministro Óscar Puente puso un tuit. Decía: «Otra crisis que resuelve Pedro Sánchez». Me pareció una frase magnífica y tranquilizadora, inapelable, como de tebeo de superhéroes. No es de extrañar que, con la crisis de Ceuta solucionada y el PIB creciendo a lo loco, Sánchez y yo nos fuésemos tan ricamente a la playa. Sin embargo, enciendo hoy la radio y veo que todos los periodistas continúan en Ceuta, como si el problema no se hubiese resuelto hace un mes. ¿Es que no leyeron a Óscar Puente? Por un momento me vino a la mente el asunto de la vivienda, una crisis que este gobierno ha solventado ya cuatro o cinco veces tirando por lo bajo y todavía seguimos erre que erre.
Al ministro de Transportes, yo siempre le hago caso porque planta cara a los seudomedios y lucha contra los bulos en Equis. Los feligreses de Puente, que somos legión, pensamos que el asalto a Ceuta fue un fenómeno natural fugaz y pintoresco, como un eclipse o una erupción volcánica. No me ha quedado claro, sin embargo, si los servicios secretos españoles avisaron de algo o no se enteraron de nada. Igual estaban ya de vacaciones y el agente que se iba, con las prisas, no le dejó un post-it al que venía. Estas fechas son muy malas y habría que pedir a las mafias que la próxima vez tuvieran la cortesía de organizar sus avalanchas en febrero o en marzo y en horario de nueve a dos. Lo que está muy claro es que Marruecos no ha tenido nada que ver. Putin puede que estuviera en el ajo, pero Mohamed, nuestro amigo Mohamed... ¡A quién se le ocurre pensar eso!