El caos de la basura amenaza con eternizarse

La nueva tasa de basura debe gravar a quien más residuos genere.
Dice la sabiduría popular que «lo que mal empieza, mal acaba». Lo que está ocurriendo en el Ayuntamiento de León con la gestión de los recibos de la basura hace tiempo que agotó los posibles calificativos. Caos, desastre, sangría de dinero público, torpeza... un camino tortuoso que parece no tener fin. El último episodio de este esperpento se ha vivido en las últimas horas y prueba la incapacidad del alcalde José Antonio Diez y su equipo de gobierno para buscar soluciones a través del diálogo y el consenso para los conflictos que afectan a los ciudadanos. La soberbia, que tantas veces se le ha achacado desde todo tipo de ámbitos, sigue derivando en una incapacidad del regidor, que antepone al bienestar de los ciudadanos y su futuro su personalismo.