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La gente se empeña en hacer lo difícil. El ministro Óscar Puente, en su calidad de víctima primordial de todos los accidentes ferroviarios registrados en este país, compareció el otro día ante los periodistas con grave gesto y ademán doliente, como Jesús camino del Gólgota. Anunció el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible del Gobierno de España que iba a sufrir un calvario y dijo que lo fácil sería dimitir. Le faltó añadir al representante socialista que cargaba con esta cruz por nuestros pecados y que asumía todas las responsabilidades del mundo, aunque con decirlo ya valía. También recordó que el hecho de que se caiga 170 veces el sistema de seguridad del AVE es algo «normal», lo que resulta tranquilizador para los ciudadanos que se montan en ellos. Otra cosa muy distinta sería que se cayese 180 veces.

Óscar Puente utiliza el sillón ministerial como corona de espinas y el coche oficial como flagelo. Ahí donde lo ven, con corbata y todo, el miembro del Ejecutivo central de Pedro Sánchez se está ganando la palma del martirio y solo espera a un Caravaggio que lo retrate de manera adecuada. Cómo será su sufrimiento que el ministro del PSOE no ha tuiteado nada hiriente o insultante en los últimos tres días. Debe de sentirse el político vallisoletano como San Antonio en el desierto, aguantando a cuerpo gentil las tentaciones del demonio, que le susurra todo el rato al oído: haz lo fácil, haz lo fácil, haz lo fácil...

Yo nunca le he encontrado mucho sentido a hacer lo difícil, pero allá cada cual. Me recordó Óscar Puente un poco a Josep Pedrerol cuando no le entran los vídeos preparados en su programa televisivo: «¡El becario! ¡Qué demonios está haciendo el becario!» Esta idea zoológica de echarle todas las culpas al último mono tampoco parece muy difícil y tal vez por eso goza de mucho predicamento en España. No obstante, una crisis de esta magnitud requiere la adopción de medidas expeditivas, que permitan restaurar la confianza en la ciudadanía. Hay que despedir ya a la señora de la limpieza del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif).