NUBES Y CLAROS
La excelencia
«Pensarás que qué va a decir su madre de ellos...». Carmen me hablaba de sus hijos casi con timidez, a pesar de la evidente excelencia de sus emergentes carreras investigadoras. La de Marta, que iniciaba por entonces en la Universidad de Cambrigde un hito en biomedicina ahora en marcha con su equipo, aunque huérfano de su entusiasmo. La de Carlos, matemático y físico, docente por vocación heredada. Una humildad a la hora de exponer sus extraordinarios méritos que transmitían también los dos brillantes hermanos. Sus historias pasaron por nuestro Innova de Diario de León, que ahora se siente también huérfano de cuanto podía haber seguido aportando Marta Shahbazi Alonso, como de lo que prometía Tamara González Costa, las dos científicas leonesas fallecidas en la tragedia ferroviaria de Urda.
La sonrisa eternamente juvenil de Marta era fiel reflejo de su talante alegre y entusiasta. De su energía sin límite: investigadora brillante, madre entregada (una faceta que no es baladí, todos cuantos la conocieron la ensalzan en ese universo personal) y activista en los foros parlamentarios y legales para ensanchar las necesariamente rígidas barreras de investigación con embriones humanos. Un activismo en el que, con una conciencia clara de los límites, emergía la evidencia de que muchas de las enfermedades que hoy nos atormentan podían encontrar vías de prevención o solución en estos análisis en los laboratorios.
Marta y Tamara son exponentes del enorme talento leonés que contribuye a mover los motores del avance científico. Ellas lo iniciaron en otras universidades y lo ejercían en el extranjero, como tantos otros. Aunque son muchos más, con tanto mérito, los que lo hacen desde la Universidad de León. Los científicos, investigadores, ingenieros, biotecnólogos; y también los abogados, filólogos, geógrafos, y tantas otras áreas como las que se forman en Vegazana (sin olvidar a quienes investigan y avanzan desde la FP o las empresas) conforman un cogollo de excelencia que ha de servir a este León para desperezarse y despertar. En la consciencia de cuanto nos roba la pérdida de Marta y Tamara hemos de reconocer el valor que representan todos ellos.