Lo grave y lo más grave
Que haya miembros del clero de la iglesia católica que sean pederastas, no es lo más grave, que lo es y mucho, lo más preocupante y grave es que la jerarquía de esta asociación no se si es secta, lo encubra y permita la reincidencia en el delito, a mi que ellos lo llamen pecado o simplemente falta, no me dice nada. La insistencia de los medios de comunicación insistiendo en que el jefe máximo y la organización de esta religión pidan perdón y se disculpen, me parece intrascendente, como a todo ciudadano lo que se deben de pedir es que sean juzgados y condenados si procede, incluido su gran jefe. Que haya concejales, presidentes de comunidades autónomas, congresistas o senadores que prevariquen, que sean corruptos y que malversen bienes públicos, no me parece lo más grave e importante, que lo es y mucho, lo peor para la democracia y por tanto para los ciudadanos, es que los partidos políticos a los que pertenecen, los encubran, lo califiquen con tibieza y maniobren corrompiendo las instituciones para que no sean condenados. Es desalentador oír como dan como respuesta aquello de "ellos más" y se quedan tan orondos. Muy grave es que el "pueblo soberano" vote y vitoree a los presuntos y convictos corruptos, lo que me lleva a la desalentadora conclusión que el "pueblo soberano" es mayoritariamente aspirante a corrupto. Es malo para una colectividad que haya un grupo de sus funcionarios y trabajadores de la cosa pública en general, que sean unos vagos, que no sirvan a la sociedad y que cobren un sueldo por no hacer nada, pero lo más grave y preocupante es que la generalidad de los ciudadanos tengan la percepción de que todos ellos son unos vagos, unos ineptos y uno aprovechados. Es indiscutible que para que esto funcione alguien tiene que tirar por el carro para que se mueva y está claro que se mueve, bueno, pues los que hacen que el carro se mueva cumplen con su misión más allá de lo exigible y tienen que estar oyendo en todo momento y lugar que son unos vagos y que comen de la sopa boba, claro, corremos el riesgo de que digan "basta ya" y dejen de ser ellos los bobos de la función pública. Esto lo hago extensible a los políticos honestos y honrados que como los funcionarios no son pocos. Tengo la desagradable sensación de que todos, medios de comunicación, partidos políticos, portavoces de las instituciones y los ciudadanos en general, hacemos unos análisis de brocha gorda, de titulares llamativos, de inclinación al prejuicio, al tópico y a la falta de rigor y todo esto podría ser solamente un divertimento, pero no lo es, más bien perjudica nuestra convivencia y nos lleva a conclusiones y por tanto soluciones maximalistas y erróneas.