EL HIMNO NACIONAL
EL HIMNO NACIONAL Este pretendido enfrentamiento de nuestro Gobierno con la ciudadanía - que así gustan llamarnos-al negar al Santísimo los honores que siempre había recibido, ignoro qué fin buscan, ni de quién ha partido la idea. Nadie me ha comentado si también hicieron lo mismo durante la República, tan ensalzada ella o durante la memoria histórica. Hemos de tomarlo como algo de quien viene. De alguien sin peso ni creencia. Molestar por molestar. En un equipo de gobierno en el que están los que están, y no están los que debieran estar... Naturalmente todo es opinable. Pero, claro sólo ofende el que puede y...nos están demostrando que en lo esencial pueden poco - Es más fácil suprimir un HIMNO que bajar las cifras del paro. Dan muestra de escasa talla cuando intentan herir en lo más hondo de la persona, que son los sentimientos, los sentimientos religiosos. En lo más íntimo del ser humano, en la fibra más sensible y profundo. El alma humana. Pero viene a mi memoria, una pregunta que nos hizo un profesor en segundo o tercero de Bachillerato. En la Elevación, en la Consagración,¿ qué os parece mejor, oír el Himno Nacional, o el silencio ante ese Acto? Yo, en aquella temprana edad, contesté, las dos. D-Servando, que así se llamaba aquel magnífico preceptor, nos dijo que a Dios se le puede rendir honores de las dos formas. Con himnos y cánticos o con un silencio reverencial, que eleva el espíritu y sube hasta identificarse con la Divinidad, que ha querido bajar con su Cuerpo y con su Sangre, y juntos formar un todo, fundidos en el amor agradecido a tanto Amor derramado. Pues Sra. Carmen, ignoraba de su ascética o su mística, pero mira por donde- cosas providenciales- nos ha dado la opción de rezar y pedir...porque, Señor, no saben nada, no saben lo que hacen. Fdo. Alfredo Hernández Sacristán DNI 62.129 JEREZ DE LA FRONTERA