EDUCACIÓN PARA SER UNO MISMO Y VIVIRSE EN VERDAD
Mª Dolores Rojo López propone la "La educación como objetivo social prioritario", en una tribuna del Diario de León 03/06/2010. Decir que "el objetivo es prioritariamente humano" suena bien, pero confunde la obligada precisión de los objetivos con una vaga e inconcreta finalidad. Todo muy bonito, pero mucho blablablá: Hay que evitar el sentimiento derrotista, el malestar emocional... "optimismo y empatía, pero sobre todo hay que creer, fuertemente, en el valor del cambio y en que este siempre es posible. Creer también"… Parece que estamos ante un discurso sentimental, lleno de vaguedades, güero, al mejor estilo zapateril. Demasiadas creencias y ninguna ciencia ni propuesta concreta, aparte del "dialogar". No repara en las gravísimas dificultades para ello entre multitud de gentes profundamente desiguales, en un mundo en que se amplía la brecha entre ricos y pobres, en pleno auge de la conocida como sociedad dual. A pesar de todo, debo agradecer a la articulista lo mucho que me ha hecho reflexionar. Cierto, la educación es importante. Incluso algunos pedimos una política regeneracionista puesta al día, basada en la despensa, la escuela y el centro de salud. Pero no sirve de nada afirmar que "la mejor política es la educación porque es la mayor fuerza de cambio que puede existir". ¿Cambio hacia dónde, en qué, por qué, para qué, a quién beneficia…? ¿Educación y manipulación? ¿Educación para aprender a dialogar, pasando el diálogo de ser un medio a ser un fin? ¿Qué tipo de economía se va a enseñar en las escuelas y en las universidades, y para beneficio de quién? Tengamos en cuenta que la despensa de más de cinco millones de compatriotas, con hijos e hijas alumnos nuestros, está amenazada, que un nuevo genocidio económico contra los pobres está en marcha a raíz de la crisis económica. ¿No habría que tenerlo en cuenta a lo hora de impulsar hacia objetivos concretos esa "fuerza del cambio"? ¿"Pretendemos mantener un estilo educativo anacrónico y desfasado, poco operativo y absolutamente infértil en un mundo globalizado, pluralista e innovador"? Será esa su pretensión, la nuestra no. Expónganos un esbozo de su programa de cambio. Denos algún detalle más, por favor. ¿"Mejorar, en la disponibilidad para la cooperación"? Pero, Sra. ¿para la cooperación con quién, para qué, al servicio de quién? ¿Cooperación también con quien me roba, o a mis padres, o a mis vecinos? Apartar nuestras diferencias y aunar esfuerzo alguno con quienes, objetivamente, nos explotan, incordian, amenazan o tratan de extorsionar o de engañar, es de una temeridad insensata. Jamás he pedido a mis alumnos tamaña majadería, sino que busquen la verdad y la justicia, que se esfuercen en aprender bien, porque los pobres, sobre todo los pobres, necesitan buenos profesionales. Les pido que aprendan a ver la realidad, a desarrollar su propio criterio sobre las cosas, personas y sucesos que les rodean y, por supuesto a actuar, de modo que aprendan a ser ellos mismos y a vivirse en verdad. Les enseño que sin libertad ni igualdad es imposible la fraternidad. Si Ud. quiere entenderse, vivir y "progresar juntos" con la calaña de conciudadanos que he mencionado más arriba, Allá Ud. Todavía quedamos gente que no convenimos pan por sumisión, sino paz por justicia social. Horacio García Pacios, Profesor de Secundaria, Trabajador social