LA HUELGA
LA HUELGA El Lendakari ha calificado de frivolidad la utilización del derecho a la huelga como lo están haciendo actualmente los sindicatos. Considero que Patxi Lopez no acierta en su opinión. Las centrales sindicales como tal ya no existen. El sindicalismo se ha convertido en un oficio de truanes que tratan de justificar su influencia en la sociedad para continuar viviendo a costa de los impuestos, que pagamos todos los ciudadanos. La huelga que convocaron el pasado día 29 de junio, en el País Vasco, sin entrar ha valorar la respuesta de los trabajadores, es una gran irresponsabilidad y pone en evidencia la distorsión entre la realidad social y los objetivos de las centrales sindicales. No es tiempo de impulsar y fomentar la paralización de la actividad. Las elevadas cifras de desempleo es el mejor argumento que deberían barajar, los sindicatos, para utilizar otras formas de mostrar la discrepancia con los contratadores y los reguladores del empleo. Es la mejor estrategia para recuperar la credibilidad ante la sociedad. Los dirigentes políticos tendrían que cambiar de discururso y a la vez pasar a los hechos, a la acción. Las palabras del Lendakari denominando la convocatoria de huelga de frívola no tiene ninguna repercusión entre los sindicalistas si no se toman medidas. Es un calificativo populista si no va acompañado con algún tipo de actuación. Todos estaríamos en comunión si el grifodel presupuesto se cerraría en los lavabos de las centrales sindicales. Sería muy positivo para toda la sociedad si se eliminan las cuantiosas subvenciones que reciben los sindicatos. De esta manera veríamos actuar a unos sindicalistas responsables. Con unos salarios pagados a la vez por los afiliados trabajarían en favor de los trabajadores, que serían sus patronos. Se ganarían el pan con su sudor no como en la actualidad que lo hacen con el sudor del de enfrente.