LA VICEPRESIDENTA PRIMERA
Por sus hechos los conoceréis, dijo Jesucristo. Pues bien, la vicepresidenta primera del gobierno, que, políticamente hablando, es una impresentable, nos acaba de intentar meter otro gol más. Ha dicho, con esa sonrisa de hipocresía que tiene, que el aumento del IVA, son solo unos céntimos de nada. Será para su inconmensurable salario, porque para una persona, trabajadora, que gane unos dos mil euros mensuales, esos dos puntos de más, el gasto de más que le supone, es de unos cuarenta euros al mes. Nada, unos céntimos de nada. Es para echarla a los tigres a esta señora hipócrita, falsa y que intenta, por todos los medios, engañarnos, cada vez que abre su maltrecha boca, a todos los españoles. Y, supongo, que todavía hay personas que idolatran a la anciana vicepresidenta del gobierno español. Pero no nos asustemos demasiado a las primeras de cambio, que todos los que están sentados en los sillones ministeriales opinan, y nos dicen, a ver si nos engañan una vez más, que no supone nada para las familias. Que se lo pregunten a los de muy baja percepción salarial, o a las personas que, por desgracia no perciben emolumento alguno por estar en situación de paro. Ellos lo saben, y como no tienen argumento alguno para convencernos de la necesidad de recaudar lo que previamente han dilapidado, intentan, por todos los medios, engañarnos con palabras vanas, porque no tienen palabras reales, sustanciales. Realmente este gobierno cree que los españoles somos unos ineptos que no entendemos de nada y que se nos puede engañar con el timo de la estampita. Y lo malo de esto, es que a la hora de las votaciones generales, los incondicionales no ven más allá de su nariz, y caen en el mismo error. Creo que los que le vayan a seguir votando, son un poco masoquistas ¿no?