LOS PIQUETES DE LAS HUELGAS
Desde siempre, mi opinión contra las huelgas ha sido, y sigue siendo, contraria a ellas, porque creo que hacen un mal al país, al llevar a éste, a un caos. Resulta que esta huelga que han convocado los sindicatos, o los que sean, de opciones políticas izquierdistas extremas, han sido causa de un caos a la capital de España, y ahora, después de que la Comunidad de Madrid les ha avisado que habrá expedientes y que la calle está ahí al lado, empiezan a querer que se supriman los mismos y que no pase nada después del ruido que han hecho. Pues no señor. AJO Y AGUA, y si no, haberlo pensado antes. Ya no basta amenazar con más huelgas. La Administración ya se ha hartado, y es lógico. A la calle los que no se comporten debidamente y guarden, con celo, lo que se firmó para la aprobación de las huelgas: los servicios mínimos. ¿Y los piquetes?. Su nombre viene, según parece, de que antiguamente éstos iban con una piqueta para que se supiera que a los que no iban a la huelga, les esperaba una buena tunda. Bueno, pues a estos, por haberse saltado a la torera la regla más correcta de acatar lo firmado, han de sufriri el castigo que diga la Ley, ya que no solo han puesto trabas, como el inutilizar las cerraduras de las puertas de los convoyes, sino que se han permitido el lujo de apalear a unos compañeros suyos, que iban a trabajar guardandor los servicios mínimos. A estos energúmenos, NI AGUA. Y ojalá se regulen de una vez para siempre, las normas de las huelgas, pero veo muy difícil que con la forma de pensar de la izquierda, estas normas-leyes, se lleven a buen fin.