José Miguel Barrios
Señor Director del Diario de León, Como leonés no residente me ha llamado la atención en mi reciente visita a León la polémica -parece que no totalmente resuelta- originada por la instalación de un tranvía para complementar el transporte ciudadano. El proyecto, a primera vista, tiene visos de modernidad y limpieza ambiental, aunque parece complejo y caro para una ciudad como León donde los impuestos y tasas provinciales y municipales no son especialmente baratos, independientemente de su conveniencia para solucionar o mejorar el transporte de viajeros y el tránsito viario de la ciudad y su alfoz. Es fácil observar cómo los autobuses urbanos del servicio municipal de transporte van casi vacíos en buena parte de sus recorridos y fuera de las horas punta, lo que denota un exceso de capacidad e infrautilización en muchas horas y recorridos. Por su gran tamaño suponen una enorme ocupación viaria y colapsan algunas arterias de la ciudad como la plaza de Santo Domingo y alguna de sus bocacalles cuando coinciden más de tres unidades, llegando a acumularse hasta siete grandes vehículos en un área limitada con estacionamiento en doble fila y consiguiente estrangulamiento de la circulación. Por lo que se refiere al tranvía, doy por hecho que previamente a la tramitación, aprobación y ejecución del proyecto se habrán considerado y expuesto debidamente para conocimiento general aspectos inevitables que acarrea su instalación: levantamiento de varios kilómetros de pavimentación para el establecimiento de la vía exclusiva tendido de líneas eléctricas y catenarias con apoyos en edificios o columnas posible prioridad de paso respecto a otros medios de locomoción supresión de zonas de aparcamiento de automóviles limitación de áreas de carga y descarga para vehículos de reparto en caso de accidente con un viandante u otro medio de locomoción, la consiguiente detención de la unidad tranviaria afectada sin posibilidad de desplazamiento para facilitar el paso de otra unidades que circulen por la misma vía y sin nativa rápida para reanudar el viaje de los ocupantes que viajaren en el módulo involucrado en la avería o accidente posible incremento del ruido en sus giros sobre los raíles, ... ¿Está preparado el centro de una ciudad como el de León, con calles más bien estrechas, para aceptar el paso prioritario de vehículos de semejante envergadura y complejidad móvil? Su consumo de energía eléctrica si es ésta la que va a utilizar el tranvía -aunque más limpia- ¿es realmente más económico que el de los vehículos movidos con gas natural? ¿No colapsarán aún más el cogollo de la ciudad? ¿Qué soluciones nativas se han estudiado frente a la adopción del tranvía por el centro de la ciudad? En mi opinión la utilización de una flota de microbuses modernos movidos con gas natural, facilitaría la descogestión del centro y otras calles y avenidas, mejorando la ratio de ocupación viajero/kilómetro con respecto a los actuales autobuses, pudiendo establecerse nuevos recorridos, líneas y frecuencias, con la consiguiente creación de algún puesto de trabajo adicional para conductores y mantenedores de la flota. Sobre la descongestión de la plaza de Santo Domingo y aledaños, quizá fuera interesante estudiar el derribo del instituto de enseñanza situado entre las calles Ramón y Cajal y Ruíz de Salazar para crear una terminal de microbuses, función que ahora desempeñan la plaza citada y algunas de sus calle confluentes. Dado que el antiguo instituto fue derruído sin mucha consideración por su valía arquitectónica y la tenía, el actual centro de enseñanza - carente de atractivo alguno y escaso de áreas deportivas y jardines apropiados- no creo que merezca mejor estima urbanística. Podría estudiarse si a dicho instituto de enseñanza asisten muchos alumnos residentes en la zona centro parece improbable y ubicar uno o más centros en áreas de la ciudad más espaciosas y cercanas a su residencia. Una terminal de superficie para microbuses en el solar del actual instituto no tendría que ser excesivemente cara de construir y estaría dotada de las convenientes zonas de espera con asientos y protección contra las inclemencias del tiempo. ¿Sería mucho pedir una red de transporte con vehículos modernos, adaptados a la ciudad, con recorridos radiales frecuentes y, quizá, alguno que circunvalara la ciudad? ¿Puede contemplarse un plan de transporte realmente conveniente y funcional para el ciudadano y no caro para el erario público?. Atentamente, José Miguel Barrios. Madrid