No paran de pedir
No cejan, los catalanes, en su empeño de hacerse los pobres, los pidienteros, año tras años, en hacerse los únicos que no tiene con qué comer. Si no se malgastaran "las pelas" en cosas, unas vanas y otras sin necesidad, como, por ejemplo, las "embajadas" y las subvenciones a gays y lesbianas, o la lucha hasta la última gota por el catalanismo, o el mantener a mesa y mantel a estos sindicatos que hacen de todo menos defender a sus trabajadores, o cosas por estilo, otro gallo les cantaría. Dice su presidente, que están "comprometidos desde el primer día con la austeridad". El que no les conoce, quizá se lo puedan tragar, pero los que les conocemos, ni una palabra de las que aseguran, es verdadera. He convivido con ellos, en su tierra, cincuenta años y he conocido a cientos de catalanes, y escasos son los que dicen que "trabajan para vivir" y no "viven para trabajar", como es su caso. Pues sus dirigentes son así. El DOG demuestra que el departamento de Salud aprobó cuantiosas subvenciones en 2010 y 2011, coincidiendo con la llegada al poder de Arturo Mas. Los sindicatos llenan sus arcas con más de 165.000 euros por asesorarles en salud. Subvenciones que están entre 30.000 y 90.000 euros a plataformas como H2O o Stop Sida, y proyectos para la promoción del preservativo o talleres para la salud sexual. Las entidades feministas y planificación familiar, también hacen su caja, y es de extrañar, que CiU partido que se dice católico, se dedique a financiar a mujeres que quieran abortar. Siempre están pidiendo con las armas de las amenazas o chantajes, como, presuntamente, casi obligar al inútil de Rodríguez, a darles dinero o lo que fuera, si quería, el aciago Rodríguez, tener el voto de CiU, o las amenazas al Sr. Rajoy sobre, más o menos, "que van a la guerra" contra el resto de su país. No son capaces, y Dios quiera que no se cumpla jamás de los jamases, lo que arbolan en su canción "Els Segadors": "Com fem caura espigas d´or, cuan volem seguem cadenes" (como hacemos caer espigas de trigo cuando queremos segamos cadenas). Desde que estamos en "democracia" (yo lo nombraría libertinaje) los mandatarios catalanes no han hecho otra cosa que pedir, y pedir y pedir. Siempre han echado en cara que son los que más pagan al Estado central, cuando se sabe que no es verdad, es decir, es mentira, pero ellos creen que se lo creen y es una de las armas que esgrimen sobre las cabezas del Gobierno Central y de los demás dirigentes de otras comunidades, cosa que tampoco, éstos, se lo tragan. ¿No pueden dejar de postular, arreglar su casa y colaborar a salir de la crisis a España? Uno de ellos ha soltado la siguiente perla en lo que aventuró la Sra. Aguirre. "a nosotros no nos dice nada lo de suprimir las autonomías. No somos una autonomía, somos un país". Mal lo tienen, los catalanes, con esos malos pensamientos. Y que piensen que contra el vicio de pedir, está la virtud de no dar.