Ciudades y (sub)desarrollo
CIUDADES y (SUB)DESARROLLO 14-febrero-2013 Francisco Iglesias Carreño prepalszl@gmail.com Estamos ya acostumbrados a parametrizar las situaciones de nuestros entornos de convivencia próximos, en función de una serie de cotas que se estandarizan, aquí en la aún España Nación, a partir de la década de los años sesenta, en la segunda mitad del Siglo XX, y que nos dan/ofrecen/presentan un cierto dibujo/panorama/ambiente de lo que, comparativamente, tenemos en uno lugares [léase ,a título de ejemplo, la Corona Leonesa {Extremadura + Reino Leonés + Galicia +Asturias}] en comparación con otros [ entiéndase, y también a título de ejemplo, Cataluña, País Vasco, Reino Valenciano y Castilla La Nueva]. Es obvio que ahora, en esta actualidad de 6.000.000 de parados, esos parámetros siguen funcionando, a nivel oficiales, pero a otros niveles, aquellos que están en la circunstancialidad cotidiana de las relaciones mediatas entre los ciudadanos, han dejado de ser aceptados/creíbles/seguidos desde el año 2007 para acá. Si uno sigue la situación de las poblaciones leonesas de: Bejar, Guijuelo, Salamanca, Zamora, Benavente, la Bañeza y Astorga, ubicadas en el itinerario de la línea ferroviaria que fue, ¡hasta 1985!, de La Vía de La Plata, es claro que su posición, la actual, queda desprovista de las consideraciones que son relativas al tráfico/uso/disfrute del transporte de viajeros/mercancías por tal y tan concreto medio de comunicación y que, además y a mayores, no se ha conseguido suplir ( ¿por el Gobierno del Reino de España? ) , en estos 28 años pasados, esa carencia de intercomunicación [SOCIAL+ECONÓMICA+ CULTURAL] entre el norte y el sur del territorio ibérico del oeste de España. Este no llegar a la optima situación umbral en las actividades económicas en toda la Corona Leonesa, debe traducirse, en nuestro criterio, en el mantenimiento de una ubicación de subdesarrollo a ultranza junto a La Raya de Portugal que, a lo que se ve desde la realidad diaria, se quiere hacer permanente y enquistada en nuestro derredor. El subdesarrollo del Oeste de España ya es ahora, no solo una cuestión rural, donde las continuas emigraciones han dejados exhausto el asentamiento poblacional de nuestras Comarcas Naturales, es también, en nuestra apreciación, un problema que se esta imponiendo en los núcleos urbanos de mayor entidad, donde las tasas de envejecimiento poblacional se están aproximando a las del mundo rural. Las formulaciones oficialistas [tanto del Gobierno del Reino de España como de la leal oposición en sus varias gradaciones]no dan, en lo que hasta ahora vemos, salidas óptimas para las ciudades punteras en las cuatro regiones históricas de la Corona Leonesa y todo parece reducirse a esperar que llegue un resoplo de la locomotora alemana, que, dicho sea de paso, antes de aparecer por nuestro mediato horizonte habrá sido ordeñado, convenientemente ordeñado, en el centro y en el este peninsular ( ¿Acaso no ocurrió antes con los continuos planes europeos? ). El nexo viario, por ferrocarril, entre Palazuelo (Cáceres) y Astorga(León), vuelve a ser el sujeto clave para entender esa postración en esta nuestra tierra y por esta nuestra gente, y ese amuermamiento del Gobierno del Reino de España (desde 1985 hasta ahora en el 2013) la causa de su total falta de eficacia y con ello su fracaso permanente, sufrido/aguantado/protagonizado en nuestras carnes convecinales, así como nuestro alejamiento de cualquier atisbo de promoción y/o competitividad posible. ¿A que espera el Gobierno del Reino de España para reabrir la línea ferroviaria de La Vía de La Plata?.