Al ciudadano Núñez
Una vez más, casi siempre por estas fechas, el ciudadano Núñez aparece en estas páginas para hacer constar sus ladridos, que no palabras, contra lo público y los funcionarios. Ya huele lo suyo, ciudadano Núñez, desconozco si es usted un funcionario frustrado, seguramente algo hay. Dice usted en sus ladridos, que no palabras, que está encantado con no sé que Centro en el que estudió su hija, regido por monjas, ésas que han superado una durísima oposición y que defienden sobre todo la igualdad, en especial para las mujeres, como su hija. Dice también que ésta ha estudiado “teleco”, seguro que en alguna Universidad Privada y a golpe de talonario, no va a mezclar usted a su “vástaga” con esta chusma rojísima de la pública. Por cierto, algún amigo tengo “teleco” de la pública. Dice usted también que hay mucho funcionario de tiza y pizarra con sueldos de fábula y vacaciones de crucero: dos apuntes, luche usted por que aumenten los sueldos en la privada, previa oposición y sin compadreos para entrar, y, en cuanto a las vacaciones, éstas son para descansar. A los que, como usted, sólo ladran desde su tribuna quizás no les hagan falta. En una cosa si estoy de acuerdo con usted: los dirigentes regionales del PP son los únicos que defienden a los centros privados que aún tienen cocina propia. Recordarle únicamente que esos mismos dirigentes que nos gobiernan en la región desde hace mucho tiempo, son los mismos que con sus recortes se han cargado las cocinas y en algunos casos los comedores de la pública, de eso no hace usted mención, faltaría más. Dice usted mismo que le tildan de “facha”, no seré yo quien se lo desmienta. Un ladrido desde aquí, Ciudadano Núñez, una sopita y váyase usted a dormir que buena falta le hace. Ah, la sopita del colegio de monjas, no se vaya usted a dar un atracón de igualdad por tomarla de uno público.