Sanidad pública
Bueno…… pues después de un mes mi padre falleció. Un mes estuvo mi padre ingresado, esperando el trágico final que todos suponíamos y que ninguno aceptábamos, como agua entre los dedos se escapaba su vida. ¿Qué consuelo puede quedar viendo pasar día tras día de “turnos de guardia”, a Tu madre que se va agotando por cuidar a esa persona que eligió libremente que la acompañase en su vida hace más de 50 años? Esas madres que están echas de “otra pasta”, que después de estar toda la noche en vela, va y te pregunta que quieres comer…. Pues dos cosas te consuelan, una muerte sin dolor y que sus últimos días sean lo más dignos posibles, y es en este último caso en el que queremos agradecer la familia a todos los trabajadores del Virgen Blanca, desde personal de la limpieza a médicos, pasando por enfermeras y celadores. No faltó nunca unos buenos días, una sonrisa, una palabra agradable de esas que ignoramos a diario, pero que estos casos significan una muerte digna. Gracias por ser altamente profesionales y por acompañarnos estos días tan difíciles. Por favor políticos, salvemos la sanidad pública, es un pilar fundamental de la sociedad.