Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

CASTILLA, HIJA DE ASTURIAS y LEÓN Fruto de la artificial autonomía de "Castilla y León", las provincias leonesas han empezado a ser tildadas de provincias castellanas por diversos medios de comunicación e incluso entre el pueblo llano. Pero si echamos un vistazo a la historia, más bien debería de ser al revés. Cuando el rey de Asturias, Alfonso I, inicia la expansión del reino hacia el sur, en el S.VIII, reconquista para la cristiandad los territorios de llanos del Duero, con el fin de convertir a la meseta en un vacío estratégico que disuadiera a los musulmanes de avanzar de nuevo hacia el norte. Con la meseta controlada, el monarca astur decide continuar la expasión del reino, esta vez, hacia el este, donde integró al núcleo asturiano el, entre otros, territorio de ´Bardulias`, término éste históricamente muy ambiguo, que pronto se identificará con Castilla. La palabra "Castilla" aparece escrita por primera vez en un documento de un monje, el abad Vitulo, en el año 800, para recopilar lo que había sido su labor repobladora en los confines orientales del reino de Asturias. En este escrito, Castilla no es otra cosa que un pequeño rincón, situado al oeste de los valles de Losa y Mena, de los que aparece perfectamente diferenciado, e identificado con las merindades occidentales del norte de la actual provincia de Burgos. Prácticamente al mismo tiempo que los nativos comienzan a identificar a este territorio con el vocablo latino `Castella´ (castillo), debido al gran número de castillos que había en el lugar. Y de igual modo lo hacen las crónicas musulmanas de la época que identifican a ese pequeño territorio con el nombre de ´al-Qilá` (los castillos). En el año 860, el topónimo de Castilla ya se ha impuesto al viejo ´Bardulias` y su extensión incluye a los territorios de las Primorias, Trasmiera, Carranza y Sopuerta. Es en ese momento cuando el rey de Asturias, Alfonso III, convierte ese `pequeño rincón´ en un nuevo condado de su reino, nombrando a don Rodrigo ´de Castilla` como su primer conde, que se instaló en la ciudad de Amaya (actual localidad de la provincia de Burgos), que podemos considerar como la primera capital de Castilla. A partir de entonces el condado continuaría su expansión hacia el este y en especial hacia el sur. Mientras tanto, a principios del S.X, el reino de Asturias traslada su capital a León, pasando a ser conocido como ´reino de León`. En el año 1028, fallece el conde de Castilla García Sánchez, en ese momento el condado castellano pasa a ser regido por su cuñado, el monarca navarro Sancho III, quien nombra como heredero a su hijo, Fernando Sánchez. Fernando Sánchez hereda el condado castellano en el año 1035. El nuevo conde gestó entonces una guerra contra el reino de León, apoyada por el reino de Pamplona, y logra dar muerte al rey leonés Bermudo III en la batalla de Tamarón, convirtiéndose el conde castellano en nuevo rey de León, conocido como Fernando I. Fue él, Fernando I, quien en su testamento elevaría a Castilla al nivel de ´reino`, legándole la nueva corona a su hijo mayor, Sancho. El nuevo reino atravesaría diferentes etapas de uniones y enfrentamientos con el reino leonés, su vecino, y procreador. Es en el año 1230 cuando, definitivamente, los dos reinos (sin contar a Portugal) en los que se había fracturado el viejo reino astur se reunifican en una sola corona, ostentada por Fernando III ´el Santo`. que dos siglos después lograría culminar con éxito la noble causa que, en el año 722, emprendieron los astures, capitaneados por don Pelayo, en Covadonga: la expulsión de los musulmanes del territorio peninsular y, con ello, el levantamiento de una nación cristiana, España, heredera natural de la provincia godo-romana de Hispania.

tracking