Drama virtual en un acto
Ponte que nos hacemos un selfie para la hoguera de vanidades. Así, con postureo, con morritos y señal de la victoria. Será nuestro trofeo superguay. La prueba de que lo pasamos genial. Cansancio y resaca no existen si no se muestran. Cosecharemos tropemil Me Gusta y si nos aplicamos, ganaremos cantidad de bitcoins como influencers. Parece que ya oigo cómo nos llaman las grandes marcas. Rebosamos un estilo arreglado pero informal que se vende solo. Sonó la inconfundible melodía que indica que el móvil se apaga. Sin batería ni cargador la vida carecía de sentido. Se mascaba la tragedia. Antes muerta que sencilla. Y se desplomó.