Diario de León
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Universidad en decadencia

Me confirman desde el rectorado de la Universidad de León que han suscrito el documento confeccionado por la Conferencia de Rectores y Rectoras de Universidades por el que se dan instrucciones a los alumnos y profesores para cambiar la gramática y evitar utilizar el masculino genérico.

Entre sus recomendaciones están, por ejemplo, cambiar el término «hombre» por «ser humano», «profesores» por «profesorado», «alumnos» por «estudiantado», «todos suspendieron» por «nadie aprobó» y otras tontadas semejantes tan ajenas a la gramática española como al rigor académico que debería presidir todo centro educativo de prestigio.Naturalmente a nadie se le ha ocurrido consultar a los filólogos, tal es así en el caso que nos ocupa en el que prima la ideología por encina del conocimiento y la ciencia, por ello no sorprende que el documento haya sido redactado por el Grupo de Trabajo de Políticas de Igualdad de Género de la citada Conferencia de Rectores y Rectoras de Universidades; que es tanto como decir que los filólogos deben dar instrucciones sobre el protocolo de vacunas a los veterinarios.No quisiera yo dejar de colaborar en el disparate, de modo que como aportación personal propongo que a esas concentraciones dudosamente legales y tan poco educativas que se realizan dentro del campus universitario con el beneplácito del rectorado, dejen de llamarse botellones para denominarlas borracheras, que queda más inclusivo.Sabido es que nuestra universidad no está entre las mejores y probablemente tenemos lo que nos merecemos.Se preguntaba Vargas Llosa «¿Cuándo se jodió el Perú?»; los de León ya lo sabemos, se comienza otorgando el Honoris Causa a Zapatero para acto seguido apartarse de lo académico y abrazar la ideología do género y de lo políticamente correcto.

JOSÉ Suárez Yañez

Karla Sofía, de nominada a cancelada

Estimada Karla, seguramente —no entiendo mucho de cine— eras una excelente actriz —hablar en pasado no es un desliz—. También seguramente —esto sin duda— habrás tenido que luchar —y mucho— contra estereotipos y sesgos para llegar a donde has llegado. Incluso tu esfuerzo y trabajo ha sido merecedor de una nominación a los premios Globos de Oro.

Sin embargo todo —absolutamente todo— se ha desmoronado como un castillo de naipes tras conocer tus probablemente desafortunados tuits. Así los mismos que antes de ayer te alababan y no habían caído en la cuenta de tus redes sociales, ahora te desprecian por una opinión personal. Y no sé qué es peor, si la intolerancia individual —despreciable Karla, debes de entenderlo— o la intolerancia colectiva —que aún no han entendido-. Tú has caído del lado de lo políticamente incorrecto y ellos se sienten a salvo del otro lado. Tus escenas, tus diálogos, para ellos ya no son los mismos que te iban a premiar. Se han contaminado con tu opinión que no comparten. Puede parecerte ridículo, pero a día de hoy en esta casi democracia plena de la que disfrutamos, una o uno no puede equivocarse y pedir disculpas. Habría sido más fácil comulgar con ruedas de molino. Sólo en ese caso habrías terminado premiada. Se siente Karla.

LUIS ALBERTO RODRIGUEZ ARROYO

Reivindicando la estupidez

Las teorías conspiranoicas cada día tienen más adeptos. Las encuestas dicen que el 4% de la población cree que la tierra es plana, que la mayoría de la juventud votaría ahora a Vox, y muchos prefieren que volviese Franco.

¿Qué está pasando? Está surgiendo un ejército de idiotas que sólo se «informa» en redes sociales. Ya basta de darles cancha; por eso no entiendo que vayan a debates en televisión para exponer sus teorías de chorlito. Invitan a científicos a debatir con terraplanistas que no tienen ni la ESO, pero estos utilizan una verborrea tan agresiva y pedante que impiden responder al interlocutor y acaban poniéndolos a la misma altura. Aunque la televisión se basa en las audiencias, no todo vale. Los negacionistas ya dominan las redes sociales, si damos publicidad a las reivindicaciones estúpidas en prensa y en televisión ya tendrán todo el campo abonado. Si un idiota dice que la Tierra es plana, mejor dejarle solo, no entrar a trapo, no va a ocurrir nada. Pero si llega otra pandemia y seguimos al pie de la letra las estupideces de un idiota, la naturaleza es sabia: no sobrevivirán los idiotas, y por lo tanto, la evolución humana irá por buen camino.

RAFA ZAMORA SANCHO

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