SIGUE OLIENDO A PODRIDO
Y a chamusquina a causa del incendio de las balas de basura que llevan almacenadas varios años en el bajo Páramo leonés. la nube tóxica no se ha extinguido a pesar de que la Administración diga lo contrario. Este hecho está poniendo en grave peligro la salud de los que vivimos en esta zona. Es vergonzosa la actitud inepta de los gobernantes que cobran enormes salarios, con los que ganan elecciones, gracias a la generosidad de los sufridos ciudadanos que les dieron sus votos. Por cierto, no todos los pueblos cobran por aguantar esta aberración contra el entorno. ¿Hasta cuando aguantaremos?