SITUACIÓN BOCHORNOSA
Soy católico practicante, y por medio de la presente quiero poner en su conocimiento los hechos vividos el 16 de Agosto del presente, celebración de la festividad de San Roque en la Iglesia de la Vega de Robledo, Ayuntamiento de Sena de Luna Leon. Celebración de la santa misa a cargo del sacerdote Bruno según me informaron, la iglesia completamente llena de fieles, desarrollándose la misma con alegría por los allí reunidos y con pena por los ausentes aunque siempre vivos en el recuerdo para los que no faltaron oraciones por parte del sacerdote oficiante. Hasta aquí todo normal como digo, pero una vez finalizada la misa, el sacerdote pide a los presentes no abandonar la iglesia para informar de algunos hechos obras que se venían desarrollando en la citada iglesia sin su consentimiento, tales como la colocación de unas ventanas las anteriores tenían los cristales rotos y eran de hierro así como aludiendo a que el dinero que se recaudaba de los donativos no era administrado por él dado que no se le entregaba. El bochorno vivido por los allí presentes familiares, amigos etc. que nos acompañaban en este día de fiesta fue tal que el oficiante, al darse cuenta insinuó que "como en el día de hoy" se había gastado el dinero de la Iglesia en adornarla con flores, cuando es totalmente falso ya que son aportadas en su totalidad y desinteresadamente por una vecina del pueblo. Sr. Obispo éste sacerdote demostró una falta de respeto hacia los presentes mayúscula, ya que creo entender que hay otras formas de solucionar sus problemas, bien a través del Ayuntamiento, la Junta Vecinal, Concejo, etc., y no de la forma que lo hizo, llegando a mostrar a los presentes un libro creo que de ingresos y de gastos lo que causó un mayor malestar a los reunidos, que abandonaron la Iglesia con profunda consternación por la actitud demostrada por este sacerdote. Siento gran tristeza el tener que dirigirme a Vd. a través de la presente y por éste medio para poner en su conocimiento la actitud demostrada por su representante de la Iglesia, puesto que por desgracia cada vez somos menos los practicantes y con este tipo de hechos nos obligan a no asistir a misa.