miércoles 25/5/22

Editorial | Una ciudad verde que debe tener en cuenta a todos los ciudadanos

Lo ocurrido con la llamada ‘transición ecológica’ a nivel nacional puede servir de ejemplo sobre cómo deben aplicarse, en las ciudades de la provincia que deben establecer en el plazo de un año, las medidas drásticas para controlar la contaminación. Valgan como ejemplos las polémicas ayudas a las renovables que luego eran inasumibles, el cerrojazo al carbón que ya fue incluso recuperado en As Pontes, o los excesos con los proyectos de parques eólicos y solares que han disparado todas las alarmas.

En la capital de la provincia se opta por hacer un estudio para concretar la mejor fórmula para aplicar unas limitaciones al tráfico que vienen forzadas por la normativa aprobada en el Congreso. La Ley de Cambio Climático y Transición Energética obliga a poner en marcha esas zonas de descontaminación que merecen todo el apoyo para frenar las emisiones, pero también un llamamiento a la cautela para evitar conflictos como el que se generó en su día con el llamado Madrid Central, que bloqueaba buena parte de la actividad en la ciudad. Los usuarios de vehículos más antiguos no suelen tenerlos por capricho, salvo muy contadas excepciones. Y no son pocos los que acuden al centro de las urbes para poder trabajar. O se trata de personas mayores a las que sus pensiones no les permiten adquirir un costoso vehículo ecológico. El nuevo marco del tráfico debe tener también un contenido social compatible con el objetivo verde.

Editorial | Una ciudad verde que debe tener en cuenta a todos los ciudadanos