La capital sí tiene potencial de crecer
La realidad poblacional de la provincia de León es muy dura. El decrecimiento y el envejecimiento avanzan de manera inapelable. Pero en la capital y su alfoz existe una especie de oasis, por su capacidad de atraer a los jóvenes que consiguen encontrar un trabajo o a quienes llegan desde otros territorios por sus cualificaciones profesionales.
Esa situación facilita la posibilidad de ver grúas de obra, una especie de tesoro prácticamente ‘en extinción’ en el resto de la provincia, salvo excepciones contadas. Ahora, la ciudad afronta un crecimiento hacia la zona este, con la urbanización del terreno comprendido entre alcalde Miguel Castaño y la avenida Europa. Son unos espacios en los que de nuevo se abren oportunidades para el equipamiento comercial y para la construcción de viviendas. En función de la demanda se comprobará si tiene vitalidad, como ocurre en la zona de La Palomera -con ese gigante promotor que supone la Universidad y sus estudiantes- o si, por contra, se atasca el nuevo polígono, como ocurre con la zona junto a la carretera de Asturias (Ventas Oeste) o en el entorno del parque comercial Reino de León, donde se encuentran Leroy Merlín o Decathlon. La capital mantendrá población si es capaz de atraer y promover oportunidades de empleo.