Lamentable forma de entender el ocio
Algo sigue fallando en la sociedad cuando los momentos de diversión y ocio más intensos se corresponden con un incremento de la criminalidad, sobre todo en forma de agresiones sexuales, trifulcas con arma blanca, peleas y un consumo preocupante de alcohol. Más preocupante aún cuando buena parte de estos desmanes y delitos tienen como protagonistas a menores de edad, apenas adolescentes. El ocio leonés, sobre todo en las zonas donde se produce más acumulación de personas durante las noches, no son ni mucho menos ajenos a esta lamentable tendencia, hasta el punto de que tanto la Policía Nacional como la Local han restringido los descansos de sus agentes durante las próximas semanas y ponen en marcha un dispositivo de vigilancia especial.
Preocupa especialmente a los responsables policiales, y debe ser objeto de reflexión y actuaciones contundentes y ejemplarizantes, el aumento de los casos de agresiones sexuales. De poco parecen haber servido las campañas y la nueva legislación puestas en marcha en los últimos tiempos. Una alarmante situación ante la que de momento solo caben una vigilancia más intensa y romper el silencio de los testigos. Denunciar, no sólo las víctimas, es la principal defensa y prevención.