EDITORIAL
Caléndula pone a León en la vanguardia
Ha pasado ya más de década y media desde que el entonces Inteco (hoy Incibe) abría sus puertas en el barrio de La Lastra. Su anuncio, construcción e incluso puesta en servicio se vio ensombrecida entonces por esa especie de inevitable halo pesimista que envuelve los proyectos que recibe esta tierra. Son pocos, es cierto, pero existe una tendencia, más o menos intencionada, a infravalorar las cosas buenas que sí se hacen realidad. En aquel centro pionero en la ciberseguridad y en Parque Tecnológico de León, ubicado entre Oteruelo y Armunia, están las raíces de ese polo que ha dado pasos muy relevantes y sobre el que se deberían acrecentar los esfuerzos y respaldos de todos. Ahí se hace realidad, en esas dos realidades, la posibilidad de que Gobierno y Junta (de diferente signo político entonces y ahora) respalden iniciativas de máximo nivel e interés.
La situación se repite ahora con Caléndula, el supercomputador ubicado en el Campus de Vegazana, que está recibiendo un flujo importante de inversiones para situarlo en la vanguardia a nivel nacional. Su ingente capacidad de gestión y memoria es aprovechada en todo tipo de investigaciones y trabajos, otorgando un papel a León en las nuevas tecnologías que debe reconocerse e impulsarse.