Un posicionamiento que León debe retener
La estructura económica leonesa no vive su mejor momento. El final de la minería y el envejecimiento poblacional minan las bases de una sociedad que pudo presumir durante muchas décadas de contar con un gran dinamismo. La pérdida de la Caja, el traslado de sedes o la carencia en asuntos clave como las infraestructuras generan una coyuntura con unos riesgos que nadie debe olvidar. Pero, quizá empujados por las sinergias heredadas, aún es posible detectar análisis esperanzadores. Y que, entre otras cosas, avalan el papel desempeñado por un grupo de empresarios que mantienen su ímpetu para pelear por un territorio que tampoco les pone las cosas fáciles. Los polos de sectores como el tecnológico, el logístico o el biofarmacéutico siguen ahí dando pasos, quizá insuficientes, pero sí relevantes. Con ese panorama quizá se entiende mejor el dato de que la provincia cuenta con unas 460 empresas leonesas que están situadas entre las más dinámicas y rentables de la Comunidad. Y que viven situaciones de crecimiento consolidando a León como el segundo enclave con mejores balances. Así figura en el Análisis Económico Financiero de la empresa española 2024, que ayer hizo público Unicaja. Un documento que también alerta contra la excesiva potenciación del eje Burgos-Palencia-Valladolid.