Perjuicio con efectos al Aeropuerto
Las evidentes complicaciones y molestias que están sufriendo los usuarios del Aeropuerto de León son muy preocupantes. Detrás de cada retraso, cancelación o desviación de un transporte público hay un buen puñado de vivencias de personas a las que se les genera un daño muy notable. La actual situación de precaridad tampoco es nueva. Hace unos cuantos meses también estuvo inactivo el sistema de aproximación, entonces se dijo que por un problema técnico relacionado con la calibración, por lo que se desviaron un buen número de vuelos a otras instalaciones aeroportuarias. Ahora, con los sucesivos días de mal tiempo retornan los problemas a La Virgen del Camino, y resurge un debate al que se debería facilitar una respuesta definitiva.
Parece claro que se produce un efecto desincentivador a la hora de utilizar al aeropuerto leonés si existe el serio riesgo de que se llegará incluso con tres horas de retraso, cuando no más, por que el vuelo acabó derivado hacia Valladolid o Asturias. Resulta complicado que el aeródromo pueda seguir creciendo e incluso que puedan surgir empresas interesadas en esa terminal de mercancías que se ha barajado en varios momentos. Una infraestructura de comunicaciones debe facilitar unas garantías que en La Virgen no existen todavía.