Hacia una situación clara y estable en las terrazas
Una de las herencias que dejó el peculiar periodo del covid fue la extensión de las terrazas más allá de lo que era frecuente, tanto en el espacio como en el tiempo. Hoy los hábitos de consumo han cambiado. Hasta la pandemia era impensable ver las ciudades frías llenas de terrazas en invierno, muchas de ellas ocupando las calzadas. Pero el problema ahora es cómo articular un asunto que genera, como es lógico y entendible, deseos e intereses enfrentados. En muchos lugares ya se actuó hace tiempo, incluso prohibiendo el uso de elementos para dar calor que son contaminantes. Aquí en León todo se ha retrasado en exceso y las cosas están pendientes de que los hosteleros regularicen sus licencias, algo que, con los datos en la mano, no sigue el ritmo que sería lógico.