Superar la grieta en la unidad inversora provincial
La actividad en la Diputación supone algo así como una isla de paz y concordia en el panorama político. Cuando toca debatir no faltan argumentos. Pero, de manera tradicional, la colaboración es máxima a la hora de poner en marcha los planes inversores en los pueblos. El papel de la institución es fundamental, y así lo reconoce el conjunto de la ciudadanía, para activar los programas de bienestar social y los planes de inversiones para la mejora de las infraestructuras. La Diputación genera la sangre que riega de vida rural cada año. Por eso, ayer llamó la atención que se abriese una grieta. El PP, el principal partido de la oposición y que ha gobernado alternándose con el PSOE, criticó que no se cumplen los acuerdos para que apoyase el presupuesto. Urge diálogo con luz y taquígrafos.