Diez meses que se volvieron tres años
Cuanto tiene que ver con la estación de Feve en los últimos años parece tocado por un gafado destino. Aunque algunos proyectos llegan al fin a término, no sin sucesivos tropiezos y fallos difíciles de justificar. Mientras el transporte de viajeros por la línea de vía estrecha sigue sumando tanto respaldo institucional y social como falta de compromiso ejecutivo para que el tren vuelva a llegar al centro de la ciudad, la urbanización del sector que rodea a la estación de Matallana pule los últimos detalles para ser abierto a los ciudadanos. Se concluirá así una obra que tenía previsto un plazo de ejecución de diez meses, pero ha tardado tres largos años en materializarse.
Primero fue la aparición, al inicio de la obra, de unos restos arqueológicos que finalmente no tenían importancia. Pero que sacaron a la luz ya desajustes en el proyecto. Dos años después se cayó en la cuenta de que los centros de transformación eléctrica proyectados no cabían en los espacios que se les habían reservado. Ahora, 14 meses después de concluir la obra, los operaciones municipales resiembran y adecentan los espacios ajardinados que, desde que la contrata los instalara, habían sucumbido al abandono. Parece que, ahora sí, el gran espacio abierto podrá ser disfrutado por los leoneses.