El caos en la basura penaliza a León
Pendiente está aún la resolución del cobro (mejor, del no cobro) del recibo de Gersul de 2024 por parte del Ayuntamiento de León, y a la millonaria factura de 3,4 millones en trámite se suman ahora otros 800.000 euros que el CTR reclama porque no se ha cumplido la legislación en materia de separación de basura orgánica. Y este tema viene también de largo. El equipo de gobierno socialista estaba obligado a tener los contenedores y el sistema de recogida exigido en enero de 2024, pero de momento sólo una empresa (externa) ha elaborado un informe para implantar la primera fase, que afecta a grandes supermercados e industrias.
Los comprometidos contenedores marrones siguen sin estar presentes en la recogida de basura de la capital, a la espera de la planta del complejo de energías renovables de Puente Castro para la producción efectiva de biogás con los restos orgánicos. En todo caso las arcas públicas de León afrontan el despropósito de un nuevo ejemplo del caos en la gestión de la ciudad, de manera incomprensible en su servicio de recogida y cobro de las basuras. Una falta de gestión en la que el Ayuntamiento sigue derrochando el dinero que tenía que destinar, con mayor diligencia y responsabilidad, a mejorar los servicios y las infraestructuras de los leoneses.