Esperpento municipal dañino en San Andrés
Los ciudadanos acusan en muchas ocasiones a los cargos políticos de anteponer sus intereses espurios al bien común. Y en la gestión de las instituciones existen demasiados casos que generan sospechas. El caso de San Andrés del Rabanedo hace tiempo que facilita episodios para todo un tratado de singularidades en la gestión pública. Se suceden las gestiones desde diferentes responsables y partidos con unos resultados tan pobres como inexplicables. Quizá la palabra más repetida entre quienes siguen la actualidad de este Ayuntamiento es «sobrepasados». Y, entre otras cosas, se malvive con un excesivo pluripartidismo que bloquea la formación de unas mayorías sencillas, alejadas del capricho diario. Algo quizá parecido a lo que existe hoy, con el resultado conocido por todos, en el Gobierno de España.
Una de las consecuencias de esa inestabilidad y permanente polémica son los plenos interminables. Con momentos incluso en los que afloran las rencillas personales. Ahora se aventura otra sesión para el olvido. La oposición acumula un total de 129 preguntas que presentará al equipo de gobierno sobre asuntos de la gestión municipal. Si la alcaldesa de UPL ya tiene suficientes problemas con su reducido grupo de concejales —sin hacer los deberes a tiempo— probablemente esto supone un nuevo tropiezo en un camino que acaba teniendo unos claros perjudicados: los vecinos de San Andrés del Rabanedo.