Energía limpia y del siglo XXI para León
En la historia reciente de León están muy presentes aquellas viejas chimeneas de las calefacciones de carbón. Ese cielo cubierto por el humo y un aire ennegrecido por una contaminación más que evidente. Había que combatir el frío y tanto edificios públicos como viviendas privadas acudían al recurso más accesible. Pero el paso del tiempo ha cambiado tanto las posibilidades disponibles como las exigencias ineludibles de la sociedad desde un punto de vista medioambiental. La llegada de las llamadas centrales de calor es una realidad que se está implantando progresivamente por todo el panorama nacional e internacional por su capacidad para conseguir generar la energía necesaria aprovechando los elementos que facilita la naturaleza, con llamadas fuentes renovables. En el caso de León, el plan entra en su fase definitiva con la puesta en marcha de unas obras que facilitarán la creación de 300 puestos de trabajo. Es la otra cara de una amplio proyecto inversor del que se derivan también consecuencias económicas y sociales muy notables, al plantear una inyección de actividad y de empleo que genera durante bastante tiempo un efecto dinamizador en toda la sociedad. Ahora cabe reclamar a las administraciones que actúen con la máxima celeridad y todo el celo posible para revitar parones y retrasos.