¿Y una solución al tráfico en León desde el diálogo?
En apenas diez llegará septiembre y se reanudará la actividad política. La patata caliente en el Ayuntamiento de León reside en el conflicto generado en torno a la movilidad, las zonas de ‘calmado del tráfico’ y de bajas emisiones. La política errática y, según muchas voces caprichosa, del alcalde José Antonio Diez ha derivado en un conflicto y una inseguridad jurídica que deberían acabarse. No parece razonable que los ciudadanos circulen sin saber exactamente qué calles pueden utilizar sin estar pendientes de una señales que, en muchos casos, resultan complejas y confusas, ya que no se ajustan a la realidad sancionadora. Quizá es una buena oportunidad para convocar a los grupos políticos y a los actores básicos de la ciudad, como los sectores económicos, para armar una estructura de movilidad en la ciudad desde el consenso.