Rectificación que salva al campo del fuego
La reunión de las organizaciones profesionales agrarias con el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ha permitido superar un conflicto y, en cierto modo, una injusticia que se estaba larvando hacia el sector primario. Todas las opas agradecieron la decisión del ejecutivo autonómico de modificar sus planes para incluir a los agricultores y ganaderos dentro del régimen general de ayudas establecidas por los perjuicios derivados de los incendios forestales. Recibirán, al menos, la misma cantidad que el resto de autónomos perjudicados. Más allá de los terribles problemas que sufren muchos pueblos, aún rodeados por los incendios forestales, es importante tener en cuenta que el campo afronta unas consecuencias dramáticas. Se trabaja intensamente para conseguir que siga atendido el ganado, mientras afloran problemas que se irán acumulando, como el previsible incremento de los precios de la paja que, hasta este momento, tenía sus tarifas por los suelos, según explican fuentes del sector.
Mientras, la oleada de solidaridad hacia las víctimas es, sin duda, la cara amable de un conflicto con unas consecuencias imprevisibles en el que, una vez más, son los héroes anónimos los que están dando la cara en todos los frentes. Cuando esto se calme habrá que repensar cómo afrontar futuras crisis.