Urge una explicación por el caos de Armunia
El escándalo en el que se está convirtiendo la situación de la Junta Vecinal de Armunia dio ayer una salto cualitativo notable con la irrupción del Tribunal de Cuentas. El actual equipo directivo de esta entidad local, perteneciente al municipio de León, fue quien levantó la liebre hace bastantes meses para alertar sobre la herencia envenenada que había recibido del anterior mandato. Hasta el momento ya se ha producido una intervención de la Fiscalía Provincial, del Consejo de Cuentas autonómico y ahora entra en el proceso el ente fiscalizador del Estado central. Parece que lo más inmediato será reclamar una explicación clara a los anteriores mandatarios de la pedanía sobre las presuntas irregularidades que acumulan datos sobre pagos que se elevan por encima de los 500.000 euros, y que tienen difícil encaje en la gestión de una institución pública. Lo lógico es que se intente poner en claro hasta qué punto son realidad unas acusaciones tan graves como las que se están barajando. El silencio sólo sirve para alentar las sospechas y para hacer cómplices. El dinero público exige una gestión con el máximo rigor y con una escrupulosa trasparencia. Aquí aflora un conflicto larvado de esos que resulta que todo el mundo conocía pero al que era mejor dar la espalda a riesgo de que acabase estallando como parece que ocurre ahora.