La buena experiencia de Val de San Lorenzo
El municipio de Val de San Lorenzo, anclado con su medio millar de habitantes en plena Maragatería, está emergiendo como un modelo de dinamización rural en unos tiempos en los que la creatividad supera a las limitaciones para sobrevivir ante el avance de la despoblación en el mundo rural. Reconocido por su artesanía textil y por su lana, el empuje cultural de Val de San Lorenzo le ha valido ser merecedor del premoi Proyecto Reactivadores por la transformación de su antigua casa de cultura en el Epicentro Cultural Maragato, un espacio de encuentro con cuadros centenarios y ecos de la Escuela de Cerámica de Moncloa que mezcla la historia local con la modernidad. A nivel demográfico, en Val de San Lorenzo las cifras cantan. Nueve ventas de casas para primeras residencias en un año confirman un aumento poblacional debido a que las familias se sienten atraidas por los servicios esenciales que oferta el municipio: ludoteca, colegio y guardería. Sin embargo, como en muchos pueblos de León, la gran cantidad de inmuebles cerrados paraliza al sector, lo que lleva a reclamar al Ayuntamiento que se movilice el mercado privado para que la gestión institucional se vea respaldada y tenga efectos positivos que se puedan consolidar con el tiempo.