Abandono carísimo para La Inmaculada
El barrio de La Inmaculada es quizá el mejor ejemplo del abandono que han sufrido de manera casi permanente varias zonas de la parte norte de la capital leonesa. Por ello, fueron en su momento el epicentro para la puesta en marcha de un plan de fondos europeos, con el que se pretendía invertir las cosas. Pero el balance es bastante pobre y exhibe algunas cicatrices que generan sonrojo, como lo ocurrido con las antiguas escuelas del barrio. Fueron uno de los emblemas del Edusi, diseñado por una corporación municipal anterior, pero que sólo ha generado un gasto estéril hasta el momento. El barrio de La Inmaculada sigue planteando una notable carencia de servicios e infraestructuras públicas, y para mejorar la calidad de vida de sus vecinos resulta fundamental la apertura del publicitado centro de mayores, para el que se había proyectado la puesta en marcha de ocio, enfermería o fisioterapia que nunca llegaron. El gasto generado por ese inoporante centro tiene incluso una parte más negativa si cabe dentro de su historia negra. Como el actual equipo de gobierno de José Antonio Diez no fue capaz de gestionar las cosas en tiempo y forma, tuvo que pagar más dinero del previsto ya que la Unión Europea no cubrió todo lo previsto al incumplirse los plazos.