Con el olor del abismo en la Cultu se parchea
En la Cultural se extiende el pánico un poco más, cada día que pasa, y se busca blanquear, con gestos a la grada, una gestión que no pasará a los manuales de estrategia deportiva. Cabe, de entrada, la duda sobre cuáles han sido las prioridades en los despachos. Si lo deportivo que pasa por el imprescindible mantenimiento de la categoría, o los objetivos más allá del césped, con el intento de apropiarse del Área Deportiva de Puente Castro o por dar aire a unos contactos con la propiedad catarí de la Academia Aspire, que han facilitado momentos tan poco edificantes como la imagen del alcalde José Antonio Diez, con su esposa, en la grada del Mundial de Fútbol en un viaje financiado a través de una empresa privada, como lo es una sociedad anónima deportiva. Esta misma semana, el equipo fue utilizado con el polémico viaje para entrenar a Gijón, dentro de esa estrategia para forzar la cesión de unas instalaciones municipales a la SAD. El objetivo de crear una Ciudad Deportiva, con una gran escuela de fútbol, merecería la máxima disponibilidad, pero visto lo visto en la gestión de la Cultural se entienden las dudas y suspicacias que genera. Tres años después, sigue sin aclararse dónde está dinero que dio Aspire para el fútbol base leonés. Y cabe preguntarse cómo se gestionan los recursos que invierte Aspire con los gastos millonarios en entrenadores mientras se deja pasar el mercado invernal sin intentar reforzar la plantilla.