Transparencia con la Ruta de la Plata
La reapertura de la Ruta de la Plata vuelve a la palestra por el silencio que rodea al estudio de viabilidad que el Gobierno central encargó como maniobra para dilatar la decisión sobre el futuro ferroviario del oeste del país. Las conclusiones del informe, encargado hace tres años y cuyo plazo de ejecución expiró hace un mes, se esconden bajo llave en un síntoma claro de la falta de transparencia que marca la gestión estatal, cuyo secretismo colma la paciencia de una sociedad civil que no ha tenido más remedio que movilizarse para hacerse oír por encima de ese bullicio que el Ejecutivo central acostumbra a montar para apaciguar los ánimos. Parece que esta vez las maniobras de distracción pinchan en hueso y ya hay reclamaciones en el Congreso para que se haga la luz.