Diez utiliza a ZP para herir a su partido
José Antonio Diez, alcalde de León por el PSOE, ha roto su silencio tras la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el caso del rescate de Plus Ultra. Y lo ha hecho con un mensaje visceral. Es importante porque asume que nunca ha mantenido una relación «excesivamente fluida» con Zapatero. Esa distancia cobra ahora relevancia. Zapatero representa, junto al secretario provincial Javier Alfonso Cendón, la corriente dominante del PSOE en León. Precisamente esa misma corriente que, hace apenas unas semanas, veía con buenos ojos un candidato alternativo a Diez para la Alcaldía. Y aquí surge la ironía que el propio Diez no ha podido —o querido— ocultar: «Yo sé que no les gustaba mucho. Igual ahora no tienen tanto tiempo en dedicarse a quitarme de candidato». Es un golpe bajo con guante blanco en medio de la tormenta que afecta a una de las figuras más emblemáticas de su propio partido. Es política en estado puro: convertir una crisis ajena en oxígeno propio. Diez camina en la cuerda floja, pero sabe como nadie que las crisis externas desnudan las internas. Consciente de su debilidad orgánica, ha decidido no desperdiciar la ocasión para recordarle a sus adversarios que, en política, el tiempo cambia las prioridades con rapidez. Queda por ver cómo gestionará el silencioso PSOE de León esta nueva realidad.