Las quejas prueban el problema de la selectividad
Las familias leonesas viven con incertidumbre y enojo pendientes del futuro de sus hijos. A la polémica permanente por la desigualdad que existe entre territorios lo que favorece mejores notas en otras autonomías, se une ahora que en la provincia se registran las peores notas de la Comunidad. Un dato que desemboca en un aluvión de quejas, con más de 800 reclamaciones. Un número similar al del año pasado, en el que las circunstancias habían sido similares, pero no se había suscitado un debate público sobre el conflicto como ahora. La PAU precisa una revisión y una unificación, para acabar con la sensación de que no se hace justicia a los chicos. No parece razonable que un estudiante pueda recibir la peor nota de toda su vida justo en ese examen tan decisivo. Algo falla.