Retener talento y ayudar a las familias
La política social precisa de hechos concretos y no tanto de entelequias centradas en presuntas rebajas de la presión fiscal o en ayudas, anunciadas a bombo y platillo, que muy pocos llegan a cobrar porque para conseguirlas es necesario completar una auténtica aventura por ese mundo, que a veces se hace terrible, de la burocracia. La primera matrícula en las cuatro universidades públicas de Castilla y León es ya gratuita en este próximo curso para todos los alumnos empadronados en la Comunidad. Una medida pionera,de gran relevancia, que se pone en marcha mirando a los 15.000 jóvenes a los que podría llegar a extender sus efectos. Facilitar el acceso a la Universidad a todos los jóvenes que quieran cursar estudios superiores es una acción de verdadero equilibrio social, de impulso a una igualdad de oportunidades que sea real, de apoyo a las familias en unos tiempos en los que los costes de los hogares escalan desbocados, y una fórmula para retener talento al otorgar una prima económica directa a los que apuesten por quedarse en Castilla y León para formarse. Frenar la emigración cuando se inicia el periodo de estudios facilita un asentamiento de los jóvenes que a la larga abre las puertas a que establezcan más lazos de arraigo en todo tipo de órdenes para que finalmente establezcan su residencia definitiva. La ampliación de las titulaciones, como la Medicina que abre en León, también ayuda a frenar las ‘fugas’ hacia otros territorios.