La urgencia de una respuesta institucional
Las graves inundaciones en la comarca de El Bierzo han dejado al descubierto la devastación de la zona y, al mismo tiempo, la vulnerabilidad de los vecinos afectados ante el lento ritmo de respuesta de las administraciones implicadas. De todas, sin distinción de color político. En Carracedo de Compludo, nueve vecinos, entre los que se encuentran dos niños, permanecen incomunicados desde que una fuerte tromba de agua cortó la carretera. Pasó el sábado. Admitiendo que las labores de limpieza pudieran ser complejas, no es excusa para la lentitud administiva. Las quejas, más que justificadas, de los vecinos, se unen a las protestas en Manzanedo de Valdueza -una de las zonas más golpeadas por la riada y donde murieron dos mujeres y un bebé de cuatro meses, su hermano de tres años y su madre resultaron heridos- en la que los residentes alzaron su voz ante los representantes de todas las administraciones públicas que acudieron al pueblo tras la tragedia, que tuvieron que escuchar las enérgicas protestas vecinales. De nada sirve que se garantice que no va a volver a ocurrir porque el miedo a que la tragedia se repita sigue latente entre los afectados. Los pueblos exigen soluciones rápidas y preventivas ante la magnitud de los daños. Y no habría ni que recordar que se es ciudadanos, al margen de dónde se viva, y que se pagan impuestos. Los nueve vecinos aislados, también. Sin demagogias.