Colapso en los tribunales
Cada mes de septiembre, los tribunales de Instancia se enfrentan a una avalancha de asuntos debido a que muchos abogados optan por trabajar a puerta cerrada en sus despachos la primera quincena de agosto. Aunque agosto está declarado legalmente como un mes inhábil —con excepciones clave como las causas con presos o los de violencia de género—, la realidad laboral es muy distinta. La exigencia ineludible de cumplir con los plazos procesales obliga a los letrados a redactar sus escritos precisamente durante sus días de vacaciones. Esta acumulación de trabajo silencioso durante el verano se traduce directamente en un colapso judicial al reanudarse la actividad ordinaria en septiembre. Quizá convendría ajustar la Administración de Justicia a la vida de los ciudadanos y sus necesidades reales.