Energía barata y limpia para encarar el futuro

La inestabilidad que sufre el Planeta, junto al incremento de la demanda de materias primas desde los países emergentes, está disparando a niveles imposibles el precio de los combustibles. En lugares como León, es imprescindible el uso de calefacción en las casas, y este año la factura se prevé que será terrible durante los próximos meses. De nuevo, como ya se ha vivido en otros momentos de crisis, habrá muchas familias pasando literalmente frío por el problema conocido de la imposibilidad de pagar los costes que se generan por intentar alcanzar un mínimo confort en casa. Esa pobreza energética que ataca a los más débiles, y que lleva a situaciones extremas a muchas personas de edad avanzada con recursos escasos.
En León, al igual que en varias ciudades de la Comunidad, se trabaja para implantar sistemas energéticos homologables con lo que existe en Europa, con centrales de calor desde las que se distribuye un fluido económico y con un nivel de contaminación muy inferior al que dejan durante el invierno cientos de calderas que queman combustibles fósiles. Pero cabe la crítica sobre la lentitud con la que avanzan los trámites y las obras para activar este tipo de instalaciones, y también a los que ponen palos en las ruedas para que no lleguen a buen puerto.