sábado 21/5/22

Golpe de mano

La entrega de los óscares terminó ya hace días, pero sigue sin aparecer the end. El bofetón en público de Will Smith al humorista y presentador de la gala Chris Rock fue un acto brutal e injustificable, pero el comentario que lo provocó solo cabe de calificarlo de ruin. Almodóvar ha dicho: «Ni lo debimos ver, ni lo debimos escuchar». La peor noche de Smith ha sido aquella en la que fue premiado por El método Williams. Rock nunca debió cruzar la línea roja de bromear con la alopecia de Jada Pinkett, esposa de Smith. Y este debió limitarse a un derechazo verbal, o a una mirada asesina. En fin, hasta los silencios noquean. Pero le pudo la ira. Ha ingresado en una clínica para que le ayuden a soportar el estrés emocional que ahora padece. Antes, ha abandonado la Academia y ha pedido públicamente perdón a su abofeteado y a la institución. No me consta que Rock haya hecho algo similar, aunque él golpeó primero. Al parecer, la mutua inquina venía de antes, hay rumores de que el humorista y ella habían mantenido una relación secreta. Lo ignoro. Pero sé que toda biografía adulta empieza con un niño en su casa, y Smith asegura llevar muchos años luchando contra las secuelas psicológicas de un padre maltratador. Enseguida, tras el bofetón, Denzel Washington se llevó a Smith aparte y le propuso: «Vamos a rezar juntos». Ah, los viejos remedidos caseros. Según Washington, «fue la única solución». Sin duda, Tarantino se hubiese decantando por un golpe con el extintor de incendios. Mejor el método DW. Aunque suena paradójico, dos productoras han cancelado los proyectos que preparaban con el actor. El cine es una industria que obtiene de la violencia ficticia ingresos multimillonarios. La hipocresía también es agresiva, y además golpea por la espalda.

A veces, el logro artístico irrumpe de territorios luminosos, otras de los oscuros. Muchas, de ambos. Todo es frágil en el ámbito de lo invisible. Y no siempre hay cerca alguien con una oración a mano, como primeros auxilios.

Smith y Rock deberían rodar juntos una comedia a lo Capra. Y que salga también Denzel Washington, por si hay que recurrir a su método. En fin, si me tiene que abofetear un actor que sea Woody Allen, es más de mi talla.

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